Causa Cuadernos: el portero del edificio de Cristina Kirchner se desdijo y denunció fuertes presiones
JUDICIALES. En un giro imprevisto dentro del juicio oral por la denominada "Causa Cuadernos", Julio César Silva, el histórico encargado del edificio de las calles Juncal y Uruguay (Recoleta) donde reside la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, se retractó por completo de la declaración testimonial que brindó en 2018 durante la etapa de instrucción.
Ante los magistrados del Tribunal Oral Federal N° 7 (TOF 7), Silva descartó haber presenciado un movimiento constante de valijas y dinero, contradiciendo el acta original que llevaba su firma. "Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí", disparó contundente frente a los jueces, agregando de inmediato: "Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije".
Denuncia de amenazas en Comodoro Py
El testigo, quien se desempeña en el consorcio desde 1989, describió el clima en el que prestó testimonio hace seis años ante el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli. Según su relato actual, se sintió arrinconado y bajo una constante coacción psicológica enfocada en su entorno familiar.
"Me sentí mal. No te olvides nunca de que vos tenés dos hijas, me repetían", denunció Silva, vinculando directamente esa frase con la presión para convalidar una versión que, según sostiene hoy, no reflejaba lo que él realmente veía desde su puesto de trabajo.
Al ser consultado sobre los movimientos de Daniel Muñoz, exsecretario privado de Néstor Kirchner, aclaró que solía verlo con un portafolio o un bolso de mano individual, pero desmintió categóricamente el desfile semanal de cargamentos que constaba en el expediente inicial.
Un llamado telefónico bajo la lupa
Otro de los momentos de mayor tensión en la audiencia ocurrió cuando el encargado rememoró un episodio vivido durante los allanamientos ordenados en el departamento de Recoleta. Silva aseguró haber escuchado una comunicación en altavoz entre el comisario a cargo del operativo y el juzgado:
El policía: "Señor Bonadio, el allanamiento se da por terminado, no hay nada".
La respuesta judicial (según el testigo): "No. Hasta que no encuentren algo, se quedan hasta mañana".
Con esta retractación, las defensas de los principales imputados buscan restarle validez a las pruebas recolectadas en los inicios de la causa, argumentando que existió una matriz de manipulación de testimonios, mientras que el tribunal evalúa el impacto de estas nuevas revelaciones en el desarrollo del debate oral.