Caso Cecilia Lazcano (Un caso con muchas inconsistencias que hay que prestarle atención)
El brutal asesinato de Cecilia Emilce Lazcano, una adolescente de 16 años ocurrida en la localidad correntina de Alvear, se convirtió en el epicentro de un profundo dolor social y de crecientes cuestionamientos hacia el desempeño del poder judicial. Lo que en las primeras horas intentó instalarse de manera apresurada como un aparente suicidio —apoyándose en lesiones previas y en un escenario montado para encubrir la verdad— se derrumbó por completo gracias al avance de las pericias científicas y tecnológicas. La autopsia y el análisis forense demostraron que la joven fue víctima de un ataque feroz con arma blanca en las inmediaciones de la vieja estación de trenes, detectándose además la presencia de una sustancia relajante en su organismo que habría disminuido su capacidad de defensa antes de recibir un profundo corte en el cuello. Pese a la gravedad de las heridas, la menor logró agonizante caminar en busca de ayuda y dejar indicios desesperados de lo ocurrido antes de fallecer.
El giro definitivo en la causa llegó cuando la División de Delitos Complejos de la Policía de Corrientes profundizó la investigación sobre los teléfonos celulares involucrados. Del análisis de los dispositivos surgieron chats escalofriantes que evidenciaron una planificación macabra y coordinada con antelación, que incluía la excavación de una fosa y el ocultamiento de pruebas. En medio de esas comunicaciones, el principal acusado —un compañero de colegio de la víctima— llegó a enviarle mensajes desesperados a su pareja advirtiéndole que la situación se había descontrolado porque la víctima había quedado viva tras el ataque inicial. A raíz de estas evidencias irrefutables sobre la coautoría y el intento de encubrimiento, la causa sumó la imputación formal de la novia del joven detenido, mientras la querella continúa exigiendo que se investigue a fondo la participación de otros posibles involucrados.
Sin embargo, el repudio generalizado y el desconcierto de la ciudadanía no se limitan a la crueldad del hecho, sino a las notables y alarmantes inconsistencias en el plano judicial. Mientras uno de los menores implicados permanece privado de la libertad en una institución de la capital provincial, la reciente resolución en torno a la otra imputada desató un profundo malestar institucional. Frente a versiones públicas que intentaron minimizar la medida bajo rótulos imprecisos, se constató que la decisión judicial contempló que la joven permanezca bajo el cuidado de su progenitora en la ciudad de Santo Tomé, con escolarización y libertad de movimiento, generando una asimetría procesal inexplicable ante una acusación de extrema gravedad.
A esto se sumaron las objeciones planteadas por la querella durante la audiencia respecto a la falta de respuestas claras, la rapidez inusitada con la que se resolvió una cuestión de semejante magnitud y las dudas sobre la validación del domicilio aportado. Si bien la impugnación presentada por la parte querellante fue admitida para que el caso sea revisado por tribunales superiores, el daño a la confianza pública ya está consumado. Ante este escenario de profunda desprotección y temor a la impunidad, los vecinos y la familia de Cecilia Lazcano convocaron para hoy a las 19:00 horas a una masiva marcha del silencio con antorchas, partiendo desde la Plaza de la Hermandad hasta la Plaza 9 de Julio en Alvear, para recordarle a la justicia que la sociedad exige respuestas transparentes, rigor institucional y condenas firmes cuando la vida de un joven es arrebatada de manera atroz.