EDITORIAL MUSIMUNDO: CIERRE O ESPECULACION??
El cierre de la sucursal de Musimundo en Paso de los Libres no se trató de un hecho aislado ni de un simple traspié comercial, sino de la estocada final de un masivo y coordinado apagón de persianas que en un mismo fin de semana golpeó de lleno a toda la región del Nordeste. En simultáneo con lo ocurrido en suelo libreño, la licenciataria Carsa ejecutó el cese rotundo de las operaciones en Corrientes Capital, la zona de Curuzú Cuatiá, las localidades chaqueñas de Resistencia, Barranqueras y Fontana, además del repliegue absoluto con el cierre total de sucursales en toda la provincia de Formosa y múltiples puntos de Misiones como Posadas, Apóstoles, Leandro N. Alem, Jardín América y Eldorado.
Este tendal de persianas bajas expone a cielo abierto el trasfondo financiero y la oscura maniobra corporativa detrás del conflicto. Acorralada por un pasivo monumental que supera los 63.500 millones de pesos y miles de millones en cheques rechazados, la empresa recurrió a la Justicia chaqueña para solicitar la apertura de su concurso preventivo de acreedores. Bajo el amparo de estas herramientas legales y concursos preventivos funcionales a los grandes capitales, estas corporaciones buscan licuar deudas, frenar ejecuciones y escudarse en supuestas reestructuraciones para eludir sus responsabilidades.
Mientras los pasillos se llenan de versiones sobre un simple cambio de fachada o un lavado de imagen para esquivar juicios —en clara contraposición a lo que en su momento fue la descomposición de la histórica Red Megatone y el posterior nacimiento de plataformas como On City tras la ruptura de los socios originales—, la realidad demuestra que estas empresas operan con total impunidad. Todo esto ocurre ante la mirada cómplice de un sistema político que les facilita el terreno para actuar de manera especulativa, mientras nuestra ciudad fronteriza, desprovista de un verdadero polo industrial y sumida en una economía frágil, sigue pagando los platos rotos de un modelo donde el costo del ajuste y la especulación empresarial siempre recae sobre las familias trabajadoras y los empleados que de la noche a la mañana se quedan en la calle.