Se nos siguen riendo en la cara: el país les confió el mando pensando que eran honestos y están haciendo cualquier cosa
Es una vergüenza lo que estamos viviendo. Los ciudadanos votaron esperando un cambio, confiando en la honestidad de quienes prometieron terminar con los privilegios, pero la realidad nos golpea en la cara: lo único que estamos viendo es más de lo mismo.
Lo que sucedió ayer en la Cámara de Diputados es una clara muestra de cómo se manejan. En una maniobra de manual para blindar a Manuel Adorni, el oficialismo orquestó una jugada para evitar que el funcionario sea interpelado. No se hagan ilusiones: si alguien piensa que le van a hacer algo a Adorni, está soñando. La realidad es que no le van a hacer nada, simplemente porque no le conviene a nadie que hable.
El Gobierno sabe perfectamente que si Adorni llega a hablar, las consecuencias pueden ser devastadoras para ellos. Por eso lo protegen con tanto esmero; es una estructura de blindaje absoluta. Que no nos vengan con el cuento de que están "operando" o inventando cosas: es evidente lo que pasa frente a nuestros ojos.
Mientras ellos juegan al escondite para evitar que el Jefe de Gabinete rinda cuentas, queda claro que este gobierno va a seguir haciendo exactamente lo que quiere, sin importarles la confianza que el país depositó en ellos. Es evidente que la protección que tiene el funcionario no es casualidad; es la prueba de que el poder se está cuidando las espaldas, mientras el resto del país mira cómo se burlan de nuestras instituciones.