Justicia que llega tarde: el triste desenlace de Mauro Báez Martelli
El sistema judicial parece haber despertado en el caso de Mauro Báez Martelli, aunque lo hace bajo el peso de una realidad innegable: llegó tarde. Tras cuatro meses de agonía y una batalla legal que se dilató en el tiempo, el fallecimiento de Mauro marca un antes y un después en una causa que, desde el primer día, estuvo marcado por la negligencia y la impunidad.
Ángel Leonel Pacheco, quien embistió brutalmente a Báez Martelli el pasado 7 de febrero en la intersección de calles Rivadavia y Bonpland, es ahora el centro de un cambio en la calificación legal. Lo que inicialmente se planteó como una denuncia por “lesiones gravísimas dolosas con dolo eventual”, se transforma ahora en “homicidio con dolo eventual”. Una figura penal que contempla penas de 8 a 25 años de prisión, pero que no logra devolverle la vida a la víctima ni reparar el daño irreparable causado a su familia.
Es indignante que la justicia necesite que una víctima pierda la vida para recién considerar una medida acorde a la gravedad del hecho. La fiscalía a cargo de la investigación parece finalmente dispuesta a avanzar. Sin embargo, este movimiento, aunque necesario, deja un sabor amargo en la sociedad: la sensación de que, en nuestro sistema, el dolor y la muerte son los únicos aceleradores de la justicia. La causa ahora avanza hacia una nueva audiencia para informar al imputado sobre esta nueva calificación, un paso formal que llega cuando el desenlace fatal ya es una realidad consumada.
Ante este panorama, surge una pregunta que recorre la sociedad: ¿qué sucede con los otros tres ocupantes que viajaban en el vehículo? Es inaceptable el silencio judicial sobre estas personas que, tras el impacto, no enfrentarán ninguna consecuencia legal. La falta de acción contra ellos, considerando que técnicamente se configura un abandono de persona por parte de quienes integraban el automóvil al momento del accidente, profundiza la indignación de una comunidad que exige justicia completa y no solo para uno de los responsables.