Quién es el "Brasilero", el hombre más buscado de la región tras el secuestro de Nahua
La búsqueda de Nahua Santos Riquelme puso en el centro de la escena a Josías Santos Regis, un ciudadano brasileño que hasta hace poco se movía por Esquina como un comerciante más, pero que hoy es señalado como un sujeto de extrema peligrosidad. Conocido en la zona por la venta de muebles, esa actividad era en realidad la fachada de un negocio mucho más denso: el préstamo informal de dinero. Santos Regis operaba como un financista de calle, un rubro que en la zona de frontera suele estar marcado por los métodos violentos de cobro y una red de contactos que llega hasta el contrabando y el narcotráfico.
No se trata de un hombre que perdió los estribos en un momento de locura, sino de alguien con antecedentes de violencia de género que ya venía acechando a su ex pareja. El ataque del domingo, donde disparó a quemarropa contra la actual pareja de la mujer antes de llevarse al nene de 6 años, dejó en claro su perfil criminal. Para los investigadores, Santos Regis no está improvisando su huida; su conocimiento de las rutas informales y su capacidad logística le habrían permitido ganar tiempo clave para intentar llegar a la frontera con Brasil, donde su rastro se volvería mucho más difícil de seguir.
Hoy, con una captura internacional sobre su cabeza, el perfil que emerge es el de un hombre que utiliza la violencia vicaria —dañar a la madre a través del hijo— como su última y más cruel herramienta. Su peligrosidad radica no solo en el arma que empuñó esa noche, sino en su frialdad para utilizar a un menor como escudo o botín en medio de una fuga que mantiene en vilo a toda la provincia. Las autoridades creen que el sospechoso cuenta con el respaldo de sectores del hampa local que le facilitan el movimiento por zonas de monte o pasos no habilitados, lo que lo convierte en el prófugo más escurridizo de los últimos tiempos en Corrientes.